Blondas, puntillas, encajes y gasas bordadas.




"Las puntillas siempre nos hacen soñar, nos transportan sin quererlo a épocas pasadas".






La revolución industrial y los nuevos materiales como la fibras sintéticas, convirtieron lo que había sido durante siglos un artículo de lujo, signo de poder y distinción, en un artículo accesible, pero al mismo tiempo empezó a desaparecer del armario de la mujer, porque perdía ese encanto y sabor de las cosas hechas a mano y con cariño. No obstante, nunca nos podremos sentir indiferentes al encanto de estos tejidos, elegantes, femeninos, sensuales y misteriosos.






Al mismo tiempo son una fuente inagotable de inspiración.






Y como el arte ni se crea ni se transforma, sino que se reinterpreta, un mundo de posibilidades infinitas nos espera.






Un placer estético, mi imaginación me lleva a un lugar así.






Bsssss

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